a quien leyere

a modo de cajón desastre este barco fluye… y en él los sedimentos de mis días… y en él las gracias y desgracias de los puertos a los que nunca vuelvo… tú lector, mi hermano, mi amigo, espero disfrutes de esta memoria puta y sedentaria acerca de mi vida vagabunda… y que sin mano temblorosa cuestiones sus mentiras, sus ficciones, porque “nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que seas tú el lector de estos ejercicios, y yo su redactor”.

Deje un comentario

Puedes usar estas etiquetas : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>