A la enredadera del jardín

23 07 2010

 

Enaltecida va la enredadera
a deshacer empeños alpinistas,
nadie supo que aquel leño era
surcador de las tapias del relieve,
trepador de las cotas jardineras.

Ramas que por barandas caen despacio
a la lluvia aspersora de la tierra,
como un pie rendido en la montaña,
o una vida arrebatada de la piedra.

Alcorques y arriates dejará solemnes,
su huerto sombreado en luna llena,
por su verde de hojas mortecino
llorarán chorreando las mangueras.

La cuchilla del aire sentirá en sus sienes,
el fugitivo espanto de la espera
arruinará sus cimas vegetales,
la cerviz espiral de sus almenas.

Recuerde el vecindario la escalada
de esta famosa hazaña jardinera,
de esta vida arrancada de su tapia,
de esta esperanza vertical
de enredadera.

D.M.P.

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